El Bierzo, Reserva de los Sentidos

Después de una dura época de trabajo, viaje al interior vuelve con fuerzas renovadas, y que mejor forma de regresar al panorama viajero que con la colaboración de uno de nuestros principales padrinos, el gran David Mora, que hace poco su camino laboral le llevó al Bierzo y estoy seguro que como a mi, le enamoró. Y volverá porque el título que le ha puesto refleja muy bien lo que esta comarca despierta, los sentidos.

El Bierzo, Reserva de los Sentidos


Durante los últimos días del pasado mes de noviembre tuve la oportunidad de realizar la auditoría de la Ruta del Vino del Bierzo – Enoturismo en el Bierzo. Confieso que además de trabajar, tenía toda la intención de disfrutar de un destino para mí desconocido y del cual había oído hablar muy bien.

A pesar de la fría climatología y la niebla pude alcanzar el objetivo trazado: realizar la auditoría y conocer un poco más de este gran destino de interior. Localizado en la frontera de Castilla-León con Galicia y compuesto por 38 municipios, esta comarca atesora grandes recursos turísticos naturales, patrimoniales y enogastronómicos.

Las Médulas, Los Ancares, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, el Camino de Santiago, el nuevo Museo Nacional de la Energía…son casi innumerables las razones para conocer esta tierra. Pero si a todo esto le añadimos una gastronomía excepcional, la visita ya parece ineludible.

El Bierzo acumula en su pequeño territorio hasta dos Denominaciones de Origen (Manzana Reineta y Vino), dos I.G.P. (Botillo y Pimiento Asado) y dos Marcas de Garantía (Pera Conferencia y Castaña), sin olvidar otros productos artesanales como las mermeladas, quesos o la gran cecina. Pero es que además los establecimientos de hostelería han sabido poner en valor sus magníficos productos, conformando una oferta muy competitiva en precio y con la máxima calidad.

Hago especial hincapié de nuevo en su Ruta del Vino, integrada en el club de producto Rutas del Vino de España y pendiente de obtener la certificación por parte de ACEVIN y Turespaña. El paisaje de viñedos está muy presente en buena parte del territorio berciano, y además se pueden visitar muchas bodegas integradas en la citada Ruta.

En resumen, que el lema utilizado en la promoción de la Ruta, “Reserva de los Sentidos” está más que justificado. El Bierzo es un gran, pero insuficientemente conocido, destino de turismo de interior, con grandes productos y, sobre todo, una población cálida y muy hospitalaria.

Las Hoces del Duratón o la Sombra del Buitre es Alargada

Hace muy poquito que @viajealinterior visitó Los Arribes del Duero en su parte zamorana (Podéis volver a ver el post aquí), y de nuevo nos encontramos ante otra de las maravillas de la naturaleza con las que la naturaleza en forma de erosión a “agraciado” a Castilla y León, “las Hoces del Rio Duratón” en Segovia.

Los Arribes del Duero - Zamora

Y es que la naturaleza ha dotado a esta Comunidad de mil y un paisajes diferentes, grandes y escarpadas montañas como en Picos de Europa y Gredos, los bosques infinitos y centenarios de las tierras sorianas , lagunas naturales como en Sanabria y Neila, la grande y lisa meseta castellana, o los mil colores y olores que asoman en el otoño berciano. Todos con encanto y grandiosidad, pero hay “accidentes naturales” que destacan y nos dejan con la boca abierta, esos son las grandes cuevas y gargantas naturales, como en Valporquero y Arribes del Duero, Cueva de los Franceses y Cañón del Río Lobos, o las Hoces del Río Duratón.

Y es que si hace poco “alucinamos” con los cortados y barrancos con los que el río Duero hace de frontera natural entre España y Portugal, esta vez nos quedamos con la boca abierta cuando tan cerquita de Madrid, en el medio de la nada mas absoluta, recorriendo una llanura seca, pedregosa y polvorienta, el camino se acaba ante nosotros y de repente un enorme buitre leonado emerge del abismo y pasa a escasos metros de nuestras cabezas con elegante planear, parece de película, pero existe y muy cerca, en las Hoces del Río Duratón – Segovia.

Hoces del Duratón - Segovia

Como siempre partimos de Valladolid, tenemos poco mas de 100 kms, pero hay que aprovechar el día, autovía Valladolid – Segovia hasta Cuéllar y allí SG 205 hasta Cantalejo (hoy día los GPS facilitan mucho las comunicaciones, eso si, se ha perdido el encanto de perderse en mil pueblos y preguntar a los amables paisanos, ;))).

Tras parar a tomar un cafe rápido en Cantalejo nos lanzamos a la aventura, somos un poco desastres y no solemos informarnos muy bien antes de nuestros viajes, el caso es salir, así que seguimos la señales de la carretera y damos en el clavo, nuestro objetivo para esa mañana era hacer una suave ruta de senderismo a orillas del rio, y no sabemos como, pero fuimos a dar en el punto exacto, en el inicio de la Senda de la Molinilla. La carretera nos llevo sola hasta allí y después de aparcar en una zona habilitada, junto al puente de Villaseca, iniciamos el recorrido.

Senda de la Molinilla - Hoces del Duratón (Segovia)

La ruta esta muy bien señalizada y no conlleva ni peligros, ni grandes esfuerzos, de hecho en nuestro grupo iban niños a partir de 6 años y aguantaron muy bien los casi 4 kilómetros de ida y vuelta por los que transcurre. Dejamos el rio a nuestra derecha, a nuestra izquierda la pared rocosa, y nos adentramos en un tupido bosque con cerca de diez especies diferentes de árboles, las inclemencias meteorológicas y el desgaste han derribado varios hacia el río y forman improvisados puentes naturales entre las dos orillas, algún intrépido como yo osa a cruzarlos so pena de caer y terminar con la ruta antes de lo previsto, pero merece la pena dar un poco de emoción a la ruta. A mitad de camino la pared horadada de una cueva nos llama la atención y trepamos hasta ella, es la Cueva del Cura (es bonito adentrarse con algún niño/a que nunca estuvo en una de verdad y ver su expresión). Seguimos con el paseo tranquilo y relajado, de agradable conversación, a ver quien prefiere pasear y hablar con sus amigos por la Gran Vía de Madrid. El silencio se rompe con el canto de los pájaros o el saltar de los peces y de vez en cuando una grandes y silenciosas sombras nos hacen mirar arriba desconfiados. Tras casi dos horas de tranquilo paseo ya estamos de vuelta en los coches dispuestos a cumplir con nuestro segundo reto del día, visitar las Hoces del Duratón desde arriba.

Señalización de la Ruta

No tardamos mas de 10 minutos en coche hasta llegar a la aldea de San Frutos, desde allí un camino pedregoso y polvoriento se supone que nos va a llevar al paraíso, a simple vista parece que nos perdemos en la nada, llegamos a un parking habilitado y enfilamos a pie el mismo tortuoso camino cuesta abajo. Parece que atisbamos algo entre la maleza cuando de repente y de la nada aparecen ante nosotros las majestuosas figuras de dos buitres leonados que pasan planeando lentos y elegantes a poco mas de diez metros de nuestras cabezas. Excitados por la “aparición” corremos hacia lo que parece un mirador y sin darnos mucha cuenta de repente, nos encontramos ante un abismo de cerca de cien metros de altura, con la boca abierta y exclamando mientras observamos a decenas de esas gigantescas aves volar entre los cortados, acantilados y meandros que forma el río Duratón en su transcurrir por aquella zona. Cuando por fin podemos articular palabra comentamos todos los detalles: “mira es buitre que viene hacia aquí” , “que altura hay hasta el rio” , “¿eso que son, piraguas?”, “¿habéis visto aquella ermita al fondo?”…..

Mirador a las Hoces del Duratón cerca de San Frutos

Hay mucha gente, seguimos con la mirada su caminar y todos van o vienen del mismo lugar, la Ermita de San Frutos, así que continuamos el camino, que es de poco mas de un kilometro y cuesta abajo, pero estamos en el medio de un gran meandro que forma el río y tenemos barrancos a derecha e izquierda, por lo que todos ralenizamos nuestro camino zigzagueando para ver aves, río, pescadores, paisajes y mas. Tras cruzar un pequeño y vertiginoso puente de piedra que salva una profunda grieta que asoma al vacío, llegamos a la Ermita que esta en el final del meandro a modo de vigía o guardiana de la zona.

Hoces del Duratón con San Frutos al fondo

Por la cabeza de todos tarde o temprano pasa la misma pregunta, ¿Que hace aquí una ermita? O ¿Quien y porque construyo esto en un lugar tan remoto?…en este enlace os cuentan la historia: http://es.wikipedia.org/wiki/Ermita_de_San_Frutos_(Carrascal_del_R%C3%ADo La construcción parece imposible ya que esta levantada junto al mismo acantilado como si fuera una extensión de su pared. Tenemos que atravesar sus muros semiderruidos para llegar hasta el final, todas las vistas y estampas son de foto y tras pasar por la ermita románica muy bien conservada, salimos de nuevo por la parte de atrás y llegamos al “al fin del mundo” , allí el rio hace una pronunciada curva y ya no hay escapatoria, si la Ermita parecía imposible, mas aún lo parece el cementerio que hay a menos de diez metros del abismo, eso si que es descanso eterno e un lugar de paz y tranquilidad. Desde arriba se aprecian los ecos de diminutos pescadores y piragüistas (hacerlo en piragua es un reto que dejamos para la primavera, con mas agua y mas verde seguro que es mejor si cabe).

Entrada a San Frutos

Que mejor que unas buenas fotos desde allí para hacerse a la idea

Cementerio de San Frutos en las Hoces del Duratón

Hoces del Duratón

Meandro en la Hoces del Duratón

Cortado desde el puente de acceso a San Frutos

La vuelta es cuesta arriba y esa mañana la paliza caminando ha sido importante, pero de nuevo lo agreste del paisaje y el planear de los buitres distraen nuestro camino, así sin darnos cuenta estamos en el coche. La elección del menú para recuperar fuerzas ha sido muy fácil, estamos en la tierra del lechazo asado, lo difícil ha sido elegir el lugar, ya que muy cerca tenemos varias localidades y restaurantes donde lo hacen de lujo, Sacramenia, Sepulveda, Riaza, Cantalejo , Turegano o Pedraza, vamos a Sepulveda, para asegurarnos la calidad del producto elegimos un restaurante de la Asociacion de Asadores de Lechazo de Castilla y León (http://www.asadoreslechazo.com) que mantienen viva la tradición del asado de Lechazo de Castilla y León en horno de leña.

Asadores de Lechazo de Castilla y León

La comida se alarga por el cansancio y la buena mesa y para bajarla no hay nada mejor que un buen paseo por la Villa que aun conserva cierto encanto medieval en sus murallas, palacios y calles de piedra, muchas de las cuales van a dar a bonitos miradores sobre los incipientes cañones del rio Duratón.

Vistas de Sepulveda

Detalle de Callejón de Sepulveda

El día llega a su fin, y es la hora de buscar aposento, en cualquiera de las localidades mencionadas encontramos alojamientos de turismo rural de todo tipo , de alquiler completo o por habitaciones, pequeñas y grandes, tradicionales casas rurales o lujosas Posadas Reales, es una zona donde el turismo rural ha evolucionado mucho y la calidad ha ido a la par (podéis buscar y reservar vuestro alojamiento en la Central de Reservas de Turismo Rural de Castilla y León (http://www.castillayleonesvida.es/turismo/listado_casas.php). Otra buena opción es ir a Segovia a dormir a alguno de sus numerosos hoteles y el día siguiente hacer una gran ruta patrimonial en una de las principales Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.

La provincia de Segovia tiene mucho que descubrir, y la elección para el segundo día esta muy difícil, que hacemos visitamos Segovia y su patrimonio, hacemos turismo activo, vamos al Real Sitio de la Granja a ver el Palacio o la Fabrica de Cristal, o nos acercamos al Palacio de Caza de Rio Frío, subimos una montaña o comemos un cochinillo, las opciones son muchas, tantas que Viaje al Interior las probara todas y la contara aquí en vuestro sitio de viajes de Turismo de Interior.

Esperamos que os guste, gracias por leernos.

Los Arribes del Duero – Frontera Natural

Como manda el ideario de Viaje al Interior, este post proviene de un viaje improvisado y rápido que no teníamos pensado pero que, sin hacer nada especial, ha sido de lo mas gratificante.

Los Arribes del Duero

El caso es que desde hace unos meses que tenía entre ceja y ceja la aventura de recorrer Los Arribes del Duero en Kayac, había estado antes visitándolos en el barco ecológico de Europarques Hispanolusos ( http://www.europarques.com ) que parte desde Miranda do Douro (Portugal) y había quedado maravillado con la grandiosidad de los cañones de roca que forman frontera natural entre España y Portugal. Tras revistar la agenda y descubrir que este podía ser uno de mis últimos fines de semana libres y con buen tiempo de lo que queda de año, y animado por mi amigo “Frank de Pucela” nos decidimos a organizar la aventura.

La verdad es que eso de “organizar la aventura” lo digo un poco de coña, porque lo único que hice fue llamar a uno de los mayores expertos en turismo activo que hay en Zamora/Castilla y León, Antonio Campesino de http://www.zamoranatural.com , el realiza actividades en todo Zamora, rafting en Sanabria, avistamiento del lobo en la Sierra de la Culebra, kitebuggy, canoas, etc… el se puso manos a la obra y nos ofertó varios alojamientos y actividades.

La elección fue difícil ya que en la zona hay bastante oferta de calidad como la Hacienda Zorita de http://www.haciendas-espana.com , un mini hotel de lujo con 10 habitaciones que está en el medio de una bonita bodega y un gran viñedo de la D.O. Arribes del Duero. También en la zona está la Posada Real La Mula de los Arribes, un alojamiento rural de primera auspiciado por la Marca de Calidad de Turismo Rural de Castilla y León “Posadas Reales” que se caracteriza por el aprovechamiento para el turismo de edificios histórico artísticos, en este caso una antigua casa de labranza del siglo XIX ( http://www.lamuladelosarribes.com ).

Las Quincallas - Gamones (Zamora)

Como íbamos con niños y estamos hartos de hoteles, nos decidimos por una casa rural de alquiler completo, las Quincallas en Gamones, un pequeño pueblo a 15 km de Portugal, y fue todo un acierto y un descubrimiento. Son dos boninas casas de piedra adosadas que están en un recinto cerrado que cuenta con huerto y un antiguo molino de agua, por dentro la restauración hecha con materiales de la zona, granito y madera, conserva el sabor antiguo pero sin pasarse de “rural” , pero sobre todo e importante para un hogar, era acogedora y muy muy limpia. Nada mas llegar nos acogieron como en casa, nos trajeron miel, mermelada y una figuras de artesanía en barro y nos ofrecieron los productos de la huerta para nuestras comidas, vamos de 11 sobre 10. No tiene web directa pero para reservar pueden llamar a 648 887 741 o hacerlo a través de Zamora Natural.

Gamones - Ruta de los Molinos

Para abrir boca antes de comer hicimos una ruta de senderismo por la zona, el paisaje es una mezcla entre la dehesa y la montaña, encinas y llanos se intercambian y unen a grandes y agrestes rocas, por lo que la ruta adquiere cierta emoción sobre todo cuando la haces con niños. Tanto a ellos como a los mayores nos asomaba una gran sonrisa al ver un burro de grande orejas, o cuando llegamos una gran charca repleta de ranas y sapos (creo que mi hija nunca había visto una rana de verdad y fue alucinante), siguiendo el curso de la ribera seca de un río, vimos varios molinos de agua antiguos y descubrimos su funcionamiento. Tras una hora y media de caminata suave, regresamos a casa a comer, como la idea era hacer un fin de semana hogareño y entre amigos, y nos habían avisado de lo acogedor de la casa, nos llevamos la comida preparada para no perder tiempo, que acompañada de un buen vino con D.O. de la zona Condado de Fermosel de Bodegas y Viñedos Ocellum Durii nos hizo sentir como en casa. Mientras las niñas y mujeres descansaban, y llamados a confraternizar con los paisanos de la zona, nosotros salimos a la aventura de buscar un bar y lo encontramos, pero en el pueblo de al lado Torregamones, tras un orujo de hierbas de la zona, hasta encontramos dos “puntos” para jugar una partida de mus.

Ermita de Fariza

Por la tarde y como las distancias son cortas en la zona, decidimos recorrer el curso del río y ver los cañones y cortados desde arriba en una panorámica bestial. Nos dijeron que uno de los mejores sitios para su contemplación era el mirador de Fariza, en cerca de 10 minutos llegamos hasta allí en coche y tras aparcar en la ermita de la Virgen del Castillo, nos adentramos en el paisaje rocoso y tras seguir una ruta marcada de cerca de un kilómetro llegamos al Mirador de las Barrancas, el nombre le viene al pelo, no vayáis si tenéis vértigo, pues allí se acaba la tierra y las vistas de todos Los Arribes te hacen sentir en otro mundo, tanto que estuvimos casi una hora de serena contemplación. Desde allí 20 kms más y nos plantamos en Fermoselle, su nombre significa hermoso y grandioso, la villa es un gran conjunto histórico artístico repleta de grandes casonas de piedra, angostas y empinadas calles que muchas veces acaban en altos miradores que dan al río, así el paseo se hace entretenido hasta llegar a la Casa del Parque “Convento de San Francisco” donde nos contaron el porque y como de los Arribes del Duero (las casas del parque son centros de interpretación de la naturaleza que ha dispuesto el gobierno de Castilla y León para dar contenido a los principales espacios naturales de la región http://www.patrimonionatural.org ).

Mirador Las Barrancas

La comarca zamorana de Sayago que es donde nos encontramos, tiene fama por sus paisajes, sus vinos con D.O. Arribes del Duero y por exquisitas carnes de ternera Sayaguesa de raza autóctona, en Fermoselle hay varios restaurantes donde puedes degustar estas carnes destaco dos, Doña Urraca y Casa Mati.

Se hace de noche y refresca, el día ha sido largo y regresamos a las Quincallas, cena ligera esta vez con Vega Sicilia (un capricho de dioses) y a dormir que al día siguiente tenemos que remar y mucho. Hemos quedado a las 10.30 hora española (recordar que en Portugal hay una hora menos) en el embarcadero del barco turístico de los Arribes en Miranda do Douro, no tenemos que madrugar mucho ya que Gamones está a 15 kms de allí y como nos dejan quedarnos den la casa hasta la tarde, vamos mas relajados.

Hace un día magnifico y Antonio llega puntual, el lo pone todo, barcos, chalecos, cascos, y trajes de neopreno, como hace calor solo usamos los obligatorios chalecos salvavidas. Bajamos las canoas, nos pertrechamos los chalecos y directos al agua, navegar en canoa es facilísimo, no requiere ni dos minutos de entreno y práctica, además estas canoas son totalmente antivuelco y los niños van muy seguros. Lo dicho, dos minutos en el agua y ya estamos en marcha, dejamos atrás el embarcadero y nos adentramos en los cañones, los Arribes forman frontera natural entre España y Portugal, cada metro es mas espectacular, cada meandro que surcamos parece que se acaba el río, pero seguimos sin parar, la mezcla de asombro, el silencio, el canto de los pájaros y el suave borboteo del agua, nos da una sensación de paz y grandeza increíble, no paro de repetirme que privilegio poder estar aquí y de esta forma. Como una imagen vale mas que mil palabras, y a mi no me salen las palabras para describirlo, es mejor ver algunas fotos de la travesía.

La ruta nos ha llevado 3 horas y aunque el ritmo es relajado y el entorno relajante, acabamos bastante cansados, ha merecido la pena, pero tenemos que coger fuerzas, Antonio conoce bastante bien los restaurantes de Miranda do Douro, nos lleva a uno el Sol e Sombra, allí comemos un buen chuletón con ensalada y vino, un rico pastel portugués y café, todo por la nada despreciable cantidad de DIEZ EUROS !! espectacular. Después un paseo para poder digerir el condumio, Miranda vive del comercio sobre todo de la famosa venta de toallas y mueble, las casas están todas pintadas de blanco y cuenta con un bonito casco histórico.

Detalle en la entrada de Las Quincallas

En la casa rural nos tenemos obligación de dejarla a las 12 como en los hoteles, regresamos allí para descansar y recoger las cosas con calma, a las ocho de la tarde nos despedimos con pena, y en un abrir y cerrar de ojos estamos en Valladolid. Seguro que volveremos.

Para el que diga que el turismo rural y activo son caros, como la casa rural tenía de todo, llevamos la comida, cena y desayuno del sábado, el fin de semana completo no llegamos a gastarnos por familia ni 200 €, un chollazo y un lujo al alcance de todos.

Este post lo estoy escribiendo en Madrid, llevo unos días trabajando aquí y me he “comido” dos atascos eternos, cerca de dos horas para hacer 30 kilómetros, así que los 300 kms que separan la capital de España de los Arribes del Duero no son nada.

Distancia en Kilómetros a Los Arribes del Duero:

Desde Madrid 300
Desde Valladolid 145
Desde Zamora 45
Desde León 175
Desde Oviedo 280
Desde Orense 273

Xoque de Cacabelos (El Bierzo I)

El primer post viajero de este nuevo blog quiero que tenga un especial significado para mi, es una demostración de cariño, un homenaje y eterno agradecimiento a una persona muy especial hace muy poquito que se fue y con este post vuelvo a revivir para convertirle en padrino y miembro de honor de este Viaje al Interior.

Yo no conocí a mis abuelos de sangre, cuando nací ellos ya no estaban, pero la suerte en este sentido (y en muchos otros claro, je je) se topo conmigo el día que me casé y pasé a formar parte de la familia del Abuelito Joaquín – Xoque como le conocían en su adorado Cacabelos (León). Ya mayores lo dos, uno para ser abuelo (con noventa y pico años) y otro para ser nieto (con mas de treinta) comenzamos una relación especial llena de largos paseos, de historias y batallitas, de juegos de cartas y viajes de ida y vuelta Valladolid – El Bierzo – Valladolid. Después de haberse ido, y pensándolo fríamente tengo que reconocer que esos pocos años bastaron para recuperar el tiempo perdido, la ausencia de esa figura patriarcal y adorable, para saber que si tuve ABUELO!!!, y con mayúsculas (aunque a veces no lo parezca, la chulería me puede) y que lo aproveche al máximo. Por eso quiero empezar Viaje al Interior en Cacabelos (El Bierzo – León) la villa jacobea que le vio nacer y desde donde siempre me acompañará.

Este primer post en cierto modo va a marcar la “línea editorial del blog” ya que mi intención sobre la misma es que tanto los textos que escriba yo, como las muchas colaboraciones que espero que tenga, procedan del interior de las personas, de viajes a lugares que conocemos bien, de tradiciones, folklore y anécdotas, de viajes a nuevos sitios pero no realizados para formar parte de un blog viajero, sino de lugares donde hemos disfrutado con la familia y los amigos. Así va a ser este viaje o experiencia sobre Cacabelos ya que, aunque se trate de un viaje que recomiende como el que mas, forma parte de vivencias intimas y lugares sobre los que tengo un cariño y conocimiento especial.

Seguro que mas adelante aparecen muchos artículos sobre El Bierzo y volvemos a hablar de Cacabelos de otra manera, he comentado en muchas ocasiones y en distintos medios que personalmente El Bierzo me parece una de las comarcas mas completas de España turísticamente hablando, pero en virtud al homenaje del que os he hablado, ahí va esta visión personal de Cacabelos.

Provincia de León, en la Comarca de El Bierzo, no muy lejos de la ciudad de Ponferrada y atravesado de cabo a rabo por el Camino de Santiago está Cacabelos, para Castilla y León es un pueblo grande ya que cuenta con mas de 5.000 habitantes y según me cuentan los lugareños este crecimiento en cierto modo le ha hecho peder la esencia de pueblo, esa que permitía a los niños salir a las calles y perderse sin miedo y sin la preocupación de los padres y familiares.

Es una villa típica berciana, con casas de piedra y tejados de pizarra, humedad en el ambiente, acento gallego y amabilidad en las gentes. El eje principal del pueblo lo está atravesado por el Camino de Santiago, y es en torno a el donde se erigen los puntos mas importantes del pueblo, voy ha recapitularlos tal y como se los encontraría un peregrino según entra en la Villa, a mi me gusta hacer ese paseo todos los días cuando estoy por allí, tengo un gran anhelo por hacer el Camino y el hecho de pasear por él todos los días y encontrarme con peregrinos de ida y vuelta sirve de placebo a mis aspiraciones.

Viniendo de Ponferrada por el Camino y desde un pequeño alto se observa toda la villa, caminando entre viñedos nos topamos con el pequeño y moderno edificio que alberga la Denominación de Origen de Vino de El Bierzo, que tiene aquí su sede, ya que cuentan con el mayor numero de bodegas de la misma, y que convierten a Cacabelos en la capital del vino de El Bierzo.

Un poquito mas abajo, otro de los hitos turísticos de la Comarca, La Moncloa de San Lázaro, un hotel-restaurante levantado en su día por el “loco innovador” Prada “A tope” (sobre el habrá algún día un capitulo completo en este blog, prometido. Se lo merece por pionero, innovador e inversor en turismo, vino e innovación en la zona) Es un restaurante que ha desviado un poco de los que es la atención diaria del parroquiano cacabelense, su fama y nombre han traspasado fronteras y acoge todos los días a cientos de turistas en busca de los sabores del Bierzo y de la esencia de Prada “A tope” personificada en sus hijas que ahora regentan el local. Allí el turista se siente importante, le agasajan, y le veneran, y de paso ponen en su mano la oportunidad de comprar todo tipo de productos gastronómicos de calidad de la zona bajo la marca “Prada A Tope”, pimientos, castañas, vino, embutidos, etc, etc….
Unos metros adelante comienza el que para mi es el verdadero eje del pueblo, a partir de la pequeña Ermita de San Roque (Patrón de la villa), comienza la calle de Santa María, una estrecha calle peatonal que pertenece al Camino de Santiago y que de forma similar a las calles del agua de Ponferrada y Villafranca del Bierzo, se convierte en lugar de reunión y festejo de la villa, ya que en sus casas se concentran bodegas, restaurantes y bares, el mercado central, muesos e iglesia, y por tanto es centro de reunión tanto de habitantes como de forasteros.

Nada mas entrar en esta calle encuentro mi debilidad, mi segunda casa “La Pulpería Compostela” un bar/restaurante de pueblo de toda la vida, donde hacen el mejor pulpo a la gallega que he comido en mi vida, y he comido muchos, donde sirven raciones generosas y en su punto, que puedes acompañar de otras muchas viandas de la zona, como el lacón ahumado con pimientos, o con otras dos de mis debilidades, los mejillones con tomate y las patatas bravas (son las siete y media de la mañana y mientras escribo esto y veo esta foto estoy salivando y de repente me entran unas ganas enormes de coger el coche e ir a Cacabelos., que será..) Son comidas sencillas, hechas como se hacían siempre, con un trato familiar, pero tienen un punto de sabor, de picante y de no se que, que pasaría allí todos los días de mi vida comiendo lo mismo, os lo dije, mi debilidad.

Frente a la pulpería, están las Bodegas Martín Codax están asentadas en una antigua bodega-palacio-casona que se ha rehabilitado en su función de bodega, pero que ha conservado en buen estado las antiguas labores y utensilios con el fin de mostrarlos al turista.

Hago memoria y la verdad, es que muchos de mis recuerdos de la zona se han vivido en bares, la amabilidad de las gentes y el “alterne” bien entendido, son una de las señas de identidad de la villa y si la quieres conocer bien, tienes que llevar a rajatabla el refrán, “donde fueres haz lo que vieres”. Así en la plaza del Ayuntamiento te encuentras a Mario al frente de El Eden, donde he jugado tantas partidas con Xoque, y me he reído tanto. En la Plaza del Vendimiador, al primer atisbo de buen tiempo montan muchas terrazas de verano y sirven algo que no he visto en mi vida en ningún otro lugar ¡¡ un corto de Cocacola !! asombroso, los llaman “doritos”. Un poquito mas abajo , (no se como se llama el bar todo el mundo dice “vamos donde Maruja”) tienen unas patatas asadas únicas, son pequeñas con piel y partidas por la mitad, las sirven a la gallega, y esa mezcla de patata, humo, aceite y pimentón, se hace inolvidable, sobre todo rodeados de buena compañía.

Para terminar el apartado festivo-hostelero, no puedo olvidarme de las dos tascas/bodegas con mayor arraigo de la zona, son antiguas bodegas de despacho de vino que surgían al amparo de pequeños viticultores que muchas veces las montaban en los sótanos o bajos de sus casas, llegando a proliferar tanto que se llegó a hacer ruta o costumbre el chateo en ellas. Hoy aún hay dos que conservan aun ese arraigo de grandes y antiguos toneles, sillas viejas, aperos colgados y fuerte olor a vino, una la Bodega El Niño, en la Calle de Santa María (Camino de Santiago) muy cerquita de la parroquia, la otra “Lence Bodega quino”, auténtica y curiosa, llena de trastos a modo de decoración, donde destaca el ataúd por barra o apoyo, en ambas se reúne lo mas granado de la sociedad y los borrachines sin rumbo, todos bien acogidos.

Os he contado la visión mas personal, la social, la de las gentes de la zona, donde se aprende como se vive en la zona, Cacabelos tiene muchísimos mas atractivos para visitarla, el Camino de Santiago, el paisaje lleno de colores y cambiante en cada estación del año, la gastronomía de la zona siembre abundante y de calidad, sus vinos y bodegas o sus muchas fiestas. Habrá un capítulo especifico para desarrollarlos, tengo que ir muchas veces mas y quedarme con muchos detalles, este es solo un primer post, que coincidiendo con el estreno del blog Viaje al Interior, he querido aprovechar para homenajear a una persona muy querida de la zona Xoque o Peña, un tahúr, un hombre bueno, un grande.

Dicho y Hecho

Desde que estoy tratando de adentrarme en el mundo del bloggers viajero o de turismo (hace 2 dias como quien dice), he detectado una carencia importante de viajeros que se dediquen a viajar por España. bien por desconocimiento, bien por que no se buscarlos o bien porque es verdad que hay pocos.

He tenido el enorme privilegio de compartir dos dias con algunos de los mejores bloggers viajeros de España y algunos coincidían conmigo, han viajado por todo el mundo, han visitado las maravillas mas recónditas de Thailandia, la India, China, Borneo o las recónditas islas de la Polinesia, pero muchos no se han acercado nunca a ver el pueblo de al lado, las bodegas subterráneas de una comarca o se han interesado por nuestras tradiciones o folklore, con su gran riqueza, mientras se han quedado pasmados viendo bailar a un Maya con una botella en la cabeza o dando saltos y gritos a las tribus africanas actuando sedientas de turistas.

Ayer lo dije y aqui esta el resultado, Viaje al Interior busca concienciar sobre esos viajes que tenemos al alcance de la mano, de los que no nos acordamos nunca creyendo que tendremos tiempo para realizarlos cualquier día. Como dicen mis amigos de @eltrasmonte , se trata de “Saltar la Tapia de tu Vecino” y ver lo que hay detrás, de disfrutar de las maravillas que tenemos cerca, de nuestras tradiciones y nuestro folklore.

A mi también me gustan los grandes viajes, los que me permitan disfrutar de vivencias, paisajes, monumentos y tradiciones inolvidables porque son únicos. Pero es que en muchas ocasiones lo que nos encontramos en esos viajes, sin menosprecio claro, no nos llega a la punta de los talones en espectacularidad paisajistica, monumental e histórica. Sin ir mas lejos ayer un colega nos ilustro con sus vivencias durante un viaje a la fantástica Eslovenia, sus imágenes, sus vídeos, y su narración me hacían pensar sin poder evitarlo en que aqui en España podrían haber conocido los cañones de la Ribeira Sacra en Orense y Los Arribes del Duero Zamoranos, podrían visitar cuevas inmensas como El Soplao o la cueva de los Franceses, cascadas como el pozo de los humos, trekings infinitos en Picos de Europa o Gredos.

Lo que es mejor, todo esto esta en España a un tiro de piedra, solo tenéis que lanzaros, saltar la tapia de vuestro vecino y descubrir que tenemos cerca de nuestra ciudad, de nuestra provincia o región y viajar a interior de ellas, y al interior de sus moradores, seguro que cumple vuestras altas expectativas viajeras.

Bienvenidos al interior